viernes, 21 de abril de 2017
Vicios de lenguaje.
Los vicios
del lenguaje son transgresiones a la normalidad del idioma, y que constituyen
un verdadero peligro de la deformación del mismo.
Barbarismo: se llama barbarismo en la gramática tradicional a un vicio del lenguaje que consiste principalmente en pronunciar o escribir mal las palabras o en emplear vocablos impropios. Su sentido está relacionado con el valor etimológico que tiene bárbaro de ‘extraño’ y ‘ajeno’, por lo que se trata de usos que resultan extraños al español.
Podemos encontrar tipos de barbarismos como:
a) Fonético:
- Dame la manito para darte grampas.
- La forma correcta sería: Dame tus manitas para darte grapas.
b) Ortográfico:
- El ejemplo no se adecúa al tema.
- La forma correcta sería: El ejemplo no se adecua al
tema.
c) Morfológico:
- Demen sus opiniones
- La forma correcto sería: Denme no sus
opiniones
d) Sintáctico:
- Mamacita, si así eres de verde como serás
de maduro.
- Correcto: Mamacita, si así eres de verde
como serás de madura.
Una razón es que somos descuidados al articular las
palabras, pues no abrimos lo suficiente la boca para pronunciar
debidamente, y en consecuencia producimos sonidos que no son los
correspondientes. Con eso se causa que muchas veces nos hagan repetir lo dicho,
o nos digan que no nos entendieron, o bien nos pidan repetirlo.
Otra es un origen geográfico, e incluso social y cultural, pues cada
persona pronuncia de manera diferente a otra, y si se pertenece a regiones
diferentes, entonces pueden darse diferentes notables.
Pero sin duda la principal causa de los vicios es el
desconocimiento del idioma. Al no conocer palabras, las articulamos mal.
Al no entender su significado, las cambiamos por otras. Al desconocer la
gramática, alteramos el orden de los componentes de una oración.
¿Cómo evitar o disminuir los “vicios del lenguaje”?
Por lo anterior queda claro que la mejor forma de evitar y disminuir los
vicios es mejorar nuestro conocimiento lingüístico.
Para ello, recomiendo varias estrategias.
Una, cada día consultar un diccionario y someternos a la disciplina de
aprender un numero diario de palabras, al menos 5. En el año habremos aprendido
nada más ni nada menos que mil 865 nuevas palabras, y conoceremos su
significado, su escritura y su pronunciación correcta. Así, en unos años
tendremos un amplio vocabulario.
Otra es: cada vez que escuchemos una palabra que desconozcamos,
preguntemos a quien la dijo su significado y, si es posible, como se escribe y se
pronuncia.
Lectura contra los “vicios del lenguaje”
Quien lee, realizara de modo natural el proceso de aprender diario un
determinado número de palabras, pues constantemente recurrirá al diccionario.
Asimismo, leyendo conocerá de manera visual la escritura y por lo tanto
la pronunciación de los vocablos, a la vez que aprenderá a manejar
correctamente las estructuras gramaticales.
Por si esto fuera poco, tendrá temas de conversación y podrá aprender
más palabras cada vez que dialogue con alguien que también lea.
Para ello recomiendo leer diario de 10 a 20 minutos.
Fuentes informativas:
Wikilengua

definicion.de
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